El proyecto para el concesionario Rover, debía dotar de flexibilidad de distribución a diversas configuraciones de distribución del showroom.

La clave era dar un plus de exposición y visibilidad a sus productos, reforzando la imagen corporativa.

Para esta finalidad se optó por el modelo Reiter Glaswall que permite tanto separar como integrar espacios. Mediante el empleo del vidrio, se consiguen varias distribuciones que dan la opción al vendedor de ir cambiando la configuración del espacio expositivo a voluntad, potenciando la experiencia de venta de sus automóviles.